• Kikuyo Ecuador

No me desperdicies la comida…

Hay dos tipos de mamá, la que te sirve de más y la que te obliga a comer.


Yo, soy las dos.



A veces por ponerles todo les sirvo un plato inmenso de comida, que por supuesto no se logran terminar. La situación siempre termina en una lucha campal. El guion de esta interminable batalla incluye de todo, juegos, aeropuertos, aviones de la fuerza militar que aterrizan en la boca y barcos que juegan a llegar a puerto, llantos, reconciliaciones, y la clásica frase: no me desperdicies la comida...


Esta frase que parece muy cotidiana es realmente uno de los problemas ambientales más graves en la actualidad. Desde hace muchos años el alimento se ha convertido en una estrategia de ventas y ha perdido su sentido vital. Por eso, entender esta problemática es entender nuestras dinámicas sociales en casa y en el consumo.

En este sentido, es vital analizar nuestro comportamiento; si algo no nos gusta lo apartamos, si algo se ve feo lo apartamos. Incluso, pedimos grandes cantidades de comida porque hay promociones y luego eso se queda dañado en nuestra refrigeradora. La relación es desequilibrada y bastante tóxica.


Cuando se pierde el valor del alimento, dejamos de percibirlo como algo esencial en nuestra vida y nos desconectamos de su producción, de quien lo cultiva, de la memoria y de la importancia que tienen en historia social. Vivimos en un sistema que valora el desperdicio y el sobre consumo por encima de el equilibrio social, ambiental e incluso emocional. En ese camino nos olvidamos del origen de nuestros alimentos y tratamos su disposición final como algo vacío de sentido.


Para entender mejor esto es importante primero conocer la diferencia entre la perdida de alimentos y el desperdicio de alimentos. La primera se refiere a lo que se pierde durante la cadena de producción y comercialización; y, la segunda, se refiere a lo que se rechaza pero es considerado seguro para consumo. Se desecha por su apariencia no “perfecta”, porque ha pasado su fecha de caducidad o se descarta por desperdicio post consumo. Considerando estos términos, les dejo aquí algunos datos más al respecto:


  • Más de 1/3 de todos los alimentos producidos globalmente, se desperdician.

  • Entre el 30 y el 50% de la comida que se produce a nivel global termina en el tacho.

  • Este volumen equivale a 1.300 millones de toneladas, equivalente a desechar 1300 millones de carros compactos por año.

  • Se requiere un área más grande que China para cultivar alimentos que nunca se comen

  • Se utiliza el 25% del suministro de agua dulce del mundo en alimentos que no se consumen

  • Si el desperdicio de alimentos fuera un país, sería el tercer emisor más grande de gases de efecto invernadero, después de China y los EE. UU.

  • Malgastamos un promedio de 20 mil millones de dólares por año en alimentos desperdiciados.


Estos datos son extremadamente alarmantes, yo sé; pero, en el caso de este problema, las soluciones o por lo menos un buen porcentaje de éstas se toma en casa. En la planificación de nuestras compras, en el reuso de los alimentos y en las diferentes etapas del consumo en las cuales, solo recuperando la consciencia sobre la temática que aquí les presento, podemos empezar a transformar.


En esta nueva edición del blog, quiero invitarles a explorar tres recetas que nos invitan a solucionar esta problemática en casa a través de tres errores comunes: la compra excesiva de productos, los desechos de cocina y, el uso parcial de los alimentos que consumimos.




UNA VIAJE CON MUCHO SABOR Y POCO DESECHO, ¿LES PARECE?



1) CALDO DE VEGETALES. Reusando los “desechos” de la cocina.

TIPO DE PLATO

Base


ORÍGEN

Mi cocina

TIEMPO DE PREPARACIÓN

Lo que toma recopilar los residuos de vegetales

TIEMPO DE COCCIÓN

de 30-45 minutos

TIEMPO TOTAL

1 hora

CANTIDADES

5 frascos de caldo

AUTORA

María Fernanda Burneo

ANÁLISIS AMBIENTAL DEL PLATO


Huella negativa por el uso de desperdicio de alimentos.

Receta básica para evitar los desperdicios más clásicos de nuestra cocina.


INGREDIENTES

  • Un recipiente mediano lleno de los desperdicios de vegetales y legumbres refrigerado máximo una semana.

  • 1 ramita fresca de culantro recién cosechada, mejor si está incluido en los residuos de la semana

  • 1 cucharada de sal de mar

  • 1 cucharita de pimienta fresca molida


INSTRUCCIONES

1. En un recipiente sellado guardar durante una semana los residuos de plantitas, vegetales y legumbres. Si deseas hacer la variación para caldo de pollo puedes guardar también los residuos de pollo. Todo debe ir refrigerado y sellado herméticamente.

2. Al final de la semana, en una olla poner todos los ingredientes y dejar hervir por lo menos de 30 a 45 minutos.

3. En una olla aparte, hervir frascos de vidrio que tengamos para reusar.

4. Una vez que pase el tiempo, probar la sal y la pimienta y condimentar si se requiere con más en caldo.

5. Los frascos deben hervir por 5 minutos antes de sacarlos de forma cuidadosa sin contaminar.

6. Agregar el caldo en los frascos de vidrio y sellar. Si vas a congelar, debes dejar por lo menos 5 cm de espacio entre el liquido y la tapa para que se expanda y no se rompa el vidrio.

7. Si los vas a usar enseguida, solo ponlos e n la refrigeradora.

8. Usalos en tus caldos o en cualquier receta que necesite la base de caldo.

9. Lo que sobra de vegetales puedes ponerle en tu compostera.



2) PANES DE ZANAHORIA. Si se daña, se lo usa.


TIPO DE PLATO

Desayuno o postre


ORÍGEN

Un día de crisis con zanahorias dañadas

TIEMPO DE PREPARACIÓN

30 minutos

TIEMPO DE COCCIÓN

25 minutos

TIEMPO TOTAL

1 hora

CANTIDADES

12 pedazos

AUTORA

María Fernanda Burneo Sevilla

ANÁLISIS AMBIENTAL DEL PLATO


1. Todos los productos se pueden comprar al peso en el mercado. La harina en Ecuador tiene una huella muy alta por ser importada, por esta razón, mi recomendación, si debemos usarla, es siempre buscar integral pues así evitamos incrementar su huella en el proceso de refinamiento.

Receta básica vegetariana para desayuno.


INGREDIENTES

  • 5 zanahorias ralladas, no pasa nada si están ya en proceso de dañarse

  • 3 huevos

  • ½ taza de yogurt griego (uso la de Finca Palugo)

  • ¼ taza de miel

  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

  • 1 ½ taza de harina integral

  • 1 ¾ de cucharada de polvo de hornear

  • 1 ½ cucharadita de canela


INSTRUCCIONES

1. Pre calienta el horno a 350 grados

2. Ralla las zanahorias dañadas

3. En un recipiente mezcla la zanahoria rallada, huevos, yogurt miel y vainilla

4. En otro recipiente mezcla la harina, polvo de hornear y canela

5. Agrega los recipientes secos en los líquidos y mezcla muy bien

6. Pon con una cucharita unas bolitas en un recipiente para muffins. Si no tienes el recipiente pon directamente en un molde para pan o pastel o agrégale unos chips de chocolate ecuatoriano y pon las bolitas con dos cm de distancia en una bandeja para que se hagan galletas.

7. Pon al horno durante 25 minutos.

8. Una vez que se cumpla el tiempo, sácalos del horno, déjalo enfriar y listo a servir.



3) MANZANAS ACARAMELADAS. Los residuos del antojo.


TIPO DE PLATO

Postre


ORÍGEN

Mi mamá

TIEMPO DE PREPARACIÓN